Los mártires de la ciencia.

imagenSegún Nietzsche, el superhombre es seguro, independiente e individualista, y no se deja llevar por la multitud.

Es natural en la condición humana el miedo a lo desconocido, al cambio, al progreso, y por tanto no se plantean el reescribir los valores, las concepciones y los valores de su época. Pero entre esta multitud letárgica resaltan lo que yo llamaría  también “superhombres” en la política, la religión, la economía, el arte y también en la ciencia. Estos hombres de mentalidad avanzada para su época propusieron ideas nuevas y brillantes y por esto fueron rechazados o eliminados por esta masa que tiende a lo homogéneo y lo estable.

Se pueden encontrar ejemplos a lo largo de la historia: Hipatia sería asesinada por fanáticos cristianos debido a su extenso conocimiento en astronomía y filosofía. Anaxágoras tuvo que exiliarse de Atenas por afirmar que el Sol era una piedra,ardiente, y no un dios, y que la Luna reflejaba meramente su luz. Maimónides por tratar de conciliar la fé y la razón. Giordano Bruno ardería en las llamas inquisitorias que lo acusaban de hereje por afirmar que el Universo es infinito y  que existen muchos más sistemas solares aparte del nuestro. Galileo Galilei tendría que retractarse en sus ideas (el sistema heliocéntrico de Copérnico) para salvar su vida y vivir, aún así, recluido el resto de sus días. Nikolai Vavílov fue condenado en 1940 a prisión, donde moriría tres años después, por defender los principios de la Genética moderna .

Es sencillo percatarse de que estas ideas se irían aceptando con el paso de los años y que constituirían las base de la ciencia moderna. Pero estos hombres, estos “superhombres”, tendrían que sufrir y renunciar a su vida o su libertad por estas ideas que tan útiles nos son hoy en día. Por esto me gustaría que recordásemos a estos mártires de la ciencia.

Esther Romay Jove

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One Response to Los mártires de la ciencia.

  1. sararodriguez di:

    Estoy de acuerdo en que es necesario recordar a todas esas personas que han sufrido por tener una opinión diferente a la de la mayoría y que en su época no han sido comprendidos. Yo también considero muy importante que tengamos en cuenta los casos de todas estas personas para estar abiertos hacia el progreso; que no nos dejemos llevar por las percepciones que tengamos de cómo es el mundo y que no pensemos que tenemos la razón absoluta, sino que estemos dispuestos a escuchar opiniones diferentes y nuevas, que no las rechacemos de plano sólo por ser distintas.
    Me ha gustado mucho lo que has escrito, Esther, me ha hecho reflexionar.

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