Nuestro antepasado, el gran fraude de la historia

El hombre de Piltdown es conocido por ser uno de los más grandes fraudes en la historia de la paleontología, este asombroso descubrimiento sobre nuestro eslabón perdido se sostuvo, como tal, durante cuarenta y cinco años. Fue descubierto en 1908, y hasta 1953 no se consiguió destapar este gran fraude.

Este fraude se basó en el descubrimiento de unos restos óseos, un cráneo parcial, un diente suelto y una mandíbula con  escasas piezas dentales, todo descubierto en Inglaterra en la región de piltdown, de ahí su nombre, por el prestigioso paleontólogo y director del museo británico Smith Woodward. Esta teoría encajó como una pieza de puzzle en la comunidad científica debido a que la composición y forma del cráneo hallado era idéntica a el modelo de la hipótesis que se cría tener acerca de su forma.

Este falso cráneo hizo surgir demasiadas dudas a lo largo de sus cuarenta y cinco años de vida hasta un dentista, analizó el contenido en flúor del diente suelto y por su composición descubrió que era perteneciente al mono. Ante este engaño se decidió analizar las demás piezas y se descubrió por la concentración del isótopo carbono 14 (la concentración de este es mayor cuanto más antigua sea la pieza ) que, ese cráneo parcial pertenecía a un orangután.

En esta reconstrucción se puede ver el cráneo de homo sapiens (parte blanca) con sus piezas añadidas pertenecientes al mono y al orangután , salientadas en negro.

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