Diferencias sutiles pero importantes

imagenEn el estómago de algunos rumiantes (vacas, ovejas, cabras) se forma un ácido graso denominado ácido linoleico conjugado (CLA), que tiene demostrados efectos beneficiosos para nuestra salud, entre ellos, se utiliza para adelgazar.

Muchas de las píldoras que se consumen masivamente en nuestro país con el fin de perder peso, contienen este ácido, que actúa como transmisor desplazando la grasa acumulada en el abdomen o en los muslos hasta el hígado, donde se descompone y se elimina. Si este ácido es de origen natural y procede de la carne o la leche de las vacas, no hay ningún problema. Pero si está sintetizado químicamente, la cosa cambia.

La cada vez mayor demanda de este producto, que además de adelgazante reduce el colesterol, ha hecho recurrir a su producción industrial. El resultado de esta síntesis es un isómero (compuesto con la misma fórmula molecular que el natural pero diferente estructura), que el hígado no es capaz de asimilar, con lo que la grasa se acumula en el órgano, provocando graves daños.

Los científicos piden que se indique en las etiquetas de los suplementos adelgazantes el origen de dicha sustancia, pues hoy en día los sintetizados químicamente aparecen en la mayoría de las píldoras adelgazantes.

Sería interesante conocer si es posible crear un organismo transgénico que cree este ácido de manera natural, para evitar su síntesis química, de modo parecido a como las bacterias crean la insulina.

Fuentes : El mundo,  La Voz de Galicia (miércoles, 10 de febrero de 2010)

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