21 años después del vertido, aún hay petróleo

 El 24 de marzo de 1989 el petrolero Exxon Valdez chocaba contra la bahía de Prince William, en Alaska, derramando unas 38.500 toneladas de petróleo en la costa. Esto supuso la muerte de miles de animales que allí vivían, como pasa con todos los casos de vertidos, y un gran impacto paisajístico que hoy parece haberse solucionado, aunque no es así.
Actualmente, todo parece estar en orden, pero la realidad es otra. Si alguien se pone a escarbar en la arena de alguna de las playas afectadas, encontraría pequeñas manchas de petróleo a tan solo 10 centímetros de profundidad, afirma Jeep Rice, científico de los Laboratorio Auke Bay. Y es esto lo que se encuentran las nutrias cuando buscan almejas para alimentarse, por lo que es una especie muy expuesta a los restos de crudo. Porque el petróleo del Exxon Valdez está disminuyendo a un ritmo de entre cero y un cuatro por ciento al año, y, a este paso, el resto de petróleo no desaparecerá por completo en décadas o posiblemente en siglos. Pero, sin duda lo más preocupante de todo es que el vertido que aún existe es casi tan tóxico como lo fue durante las primeras semanas después del derrame, de ahí que haya saltado la alarma para proteger a los seres vivos de esta zona.
Todo lo ocurrido en Alaska no hace más que aumentar la preocupación por el reciente vertido que se produjo en el Golfo de México, donde se esperan los terribles desastres ambientales, que ya se están produciendo.

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Fuentes:

 http://www.larazon.es/noticia/7453-21-anos-despues-persiste-el-vertido-en-alaska

 http://www.elmundo.es/america/2010/04/30/estados_unidos/1272638667.html

Imagen: http://www.escalofrio.com/n/cat_accidentes_caros/06.jpg

 

 

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